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domingo, 2 de abril de 2017

¿MURIÓ JESÚS EL VIERNES SANTO?

                                        TRES DÍAS Y TRES NOCHES
Cada vez que se acerca la llamada semana mayor, sería bueno volver a leer este tema con el fin de estar bien informados, acerca del sacrificio de Jesucristo. Esto es  según lo que nos enseña la palabra de Dios, revelándonos la verdad de como realmente acontecieron todas las cosas, y no lo que nos enseña la tradición.

En efecto,  la teoría tradicional afirma, que la crucifixión de Jesús fue un día viernes, y luego resucitó el domingo; esto desautoriza la profecía de Jesús de Mateo 12:40  donde afirma el tiempo exacto que estaría “en el corazón de la tierra”. (Desde el momento de Su entierro). Al decir: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre  el corazón de la tierra tres días y  tres noches.”  

La tendencia de muchos, es creer en esas enseñanzas que por años hemos recibido, sin ocuparnos de compararlas con la palabra de Dios, a fin de ver  si están o no de acuerdo con lo que ella  enseña. En esta exposición en particular, se quiere aclarar la tradicional enseñanza; del  muy conocido “viernes santo,” en el cual se afirma que Jesús fue crucificado.

 Se entiende perfectamente, que al no interpretar adecuadamente ese hecho, eso no afecta nuestra vida espiritual, pero si le resta a nuestra cultura doctrinal y cristiana; y mucho más cuando se trata de fiestas tradicionales, mezcladas con términos de la ley,  y del hebreo, (como el día de reposo).         

Sin  embargo, si alguna  afirmación o tradición, no coincide con algún otro pasaje bíblico, se debería  escudriñar y meditar acerca de estas diferencias, hasta resolver esa discrepancia. Esto es, con el fin de adquirir un conocimiento de acuerdo a las escrituras y poder enseñar a otros, como el dar respuestas de acuerdo a lo que enseña la Biblia;  cuando alguien nos pide una explicación al respecto.

Es muy interesante  el ejemplo bíblico, que nos han dejado los hermanos de Berea, en Hechos17; Cuando Pablo y Silas le llevaron la nueva doctrina de la salvación por la fe en Jesucristo. Ellos no la rechazaron como hicieron los de Tesalónica, sino que comenzaron a ver si lo que decían los dos siervos de Dios, coincidía con las Escrituras. Después  de verificar y constatar que si concordaban, con los manuscritos, muchos de ellos creyeron en Jesucristo.

Debido al hecho, que la palabra de Dios dice que Jesús fue crucificado antes del día de reposo de la pascua, es posible que confundieran este día de fiesta, con el reposo  semanal del sábado. Luego debido a que por la ley, el cuerpo del colgado no se podía dejar en el madero, tenían que ser enterrado antes de las 6 de la tarde, ya que a esa hora comenzaba el día de reposo de la pascua. En Deuteronomio 21;23 hablando de todo  aquel que era colgado dice: “no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero;  sin falta lo enterrarás el mismo día,  porque maldito por Dios es el colgado;  y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.” 

Posiblemente algún teólogo de esa época, por deducción lógica pensó que Jesús murió un día viernes, ya que el reposo semanal era el sábado, según estaba establecido en la ley.  Sin embargo ese reposo, no se refería al sábado, sino a  la fiesta de la conmemoración de la  pascua.

No se llegó a pensar, que esa semana podía tener otro día de reposo, que no fuera el del sábado, como tampoco tomar en cuenta, que tanto la muerte del Señor, como el de su resurrección, estaría vinculado con la profecía de permanecer en el corazón de la tierra tres días y tres noches (72 horas).

Como tampoco se tomó en cuenta otra  palabra clave, que determinaba un evento especial, de esa fiesta de la pascua, donde la palabra “preparación” era sinónimo  de los oficios relacionados con el sacrificio del cordero pascual. Y por supuesto no se refería al reposo semanal del sábado.

 El  apóstol Juan lo enseña de una manera muy clara en el 19:31 al decir: “Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad.” En ese pasaje se enfatiza, su gran solemnidad, debido a que era la preparación de la pascua.

Es propicio aclarar  que la preparación, era para organizar y efectuar el sacrificio del cordero, que antecedía la pascua. En ese día de la preparación en diversos hogares de la nación, los israelitas estaban pendientes de conmemorar el ritual sacrificio de un cordero. En ese año al mismo tiempo, en el monte Calvario abandonado por casi toda la nación, estando  clavado en el madero de la cruz, se estaba efectuando el verdadero sacrificio del cordero de Dios, en la persona de Jesucristo. 


Al no tomar en cuenta lo expuesto anteriormente, se le dio prioridad a esa tradición que la crucifixión  fue un día viernes. En algunas versiones de la Biblia colocan un asterisco a la palabra (reposo* en Marcos 15:42)  explicando luego a pié de página: (*aquí equivale a sábado). En otras versiones  colocan directamente sábado,  mientras ese día de reposo cayó un jueves como veremos y se explicará más adelante.

El apóstol Juan lo enfatiza y  lo distingue como “de gran solemnidad.” En el libro de  Levítico  23:5 da las instrucciones precisas para  esa celebración  diciendo: “En el mes primero a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.” Luego del sacrificio del cordero a las seis de la tarde, iniciaba el día 15 como  el reposo de la pascua. (Una fiesta nacional para todo el pueblo).   

Por  supuesto que ese reposo, podía caer en cualquier día de la semana, inclusive un sábado; pero en ese año 27 del calendario judío, y 33 del nuestro, el gregoriano, cayó un día jueves. (Esto es comprobable viendo el  calendario judío).   

El hecho que por error lo hicieron coincidir con el día sábado, no hubiera trascendido,  si no fuera porque desautorizaba la profecía de Jesucristo al decir: que Él estaría en el corazón de la tierra tres días y tres noches; y por la  contradicción que causa  entre los versículos de Juan. 20:1 y Marcos 16:1 que analizaremos más adelante.

Porqué si ese día de reposo coincidía con el sábado, y luego el domingo siendo aún oscuro, María Magdalena vio que la  piedra estaba removida de su lugar, indicando que Jesús había resucitado. Si las cosas fueran  así ¿cómo quedaría  la profecía de Jesús, si en ese lapso de tiempo solamente hay unas 36 horas, un día y medio en lugar de los tres días y tres noches  profetizados? 

La escritura nos revela,  que el primer día de la semana o sea el domingo siendo aún oscuro, vieron que la  piedra  que cerraba la tumba estaba removida de su sitio, y obviamente se encontraba  vacía;  o sea que antes del amanecer el domingo  ya el Señor había resucitado. De esa manera, los teólogos de la iglesia romana,  no tomaron en cuenta, la palabra “preparación”,  ni la profecía del Señor;  y establecieron esa tradición del “viernes santo” como el día de la muerte de Jesucristo.  

Es lamentable que algunos líderes de iglesias Evangélicas, siguen aún enseñando que Jesús murió un viernes y resucitó el domingo; no tomando en cuenta para nada la profecía de Jesucristo de Mat.12:40 donde profetizó diciendo: “Porque  como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”      

Muchos hemos tenido que aceptar por años esta teoría errada, que  nos proporcionó la tradición, no teniendo otra explicación, que esa  enseñanza. Sin embargo era evidente que no concordaba con la profecía dada por el Señor.  Algunos con el fin de hallarle una solución, a esa  incoherencia, enseñaban que el pueblo judío contaba la fracción de un día, por uno entero.  Pero de todas maneras la cuenta de los tres días no daba, sin dar con una solución  satisfactoria. Aunque la solución  estaba  en  la palabra,  que  enseña de una manera  muy clara, como acontecieron  todas las cosas.

Ahora bien, cuando el Señor afirma que estaría en el corazón de la tierra, tres días y tres noches, estos tres días con sus noches, suman 72 horas.  En Juan 11: 9,10 el mismo Jesús ratifica  las horas que contiene un día diciendo: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Dicho esto queda claro  que se refería  a las doce horas del día, y doce horas de la noche que suman veinticuatro horas; si él dijo que estaría tres días y tres noches estaba claro que se refería a 72 horas ni una más ni una menos.

De manera que, al  no tomar en cuenta esa afirmación profética de Jesús, del tiempo de su permanencia en la tumba, automáticamente le disminuyeron las horas; al enseñar  que su muerte se efectuó un “día viernes.” y que antes de amanecer el primer día de la semana (el domingo) ya había resucitado.

Por supuesto que esa no es una equivocación, de los que escribieron los evangelios, ni que el Señor se refería a días más cortos. Sino que algunos, no interpretaron  adecuadamente los detalles referentes a los acontecimientos  de ese día de la preparación, ni del reposo pascual; de ese año que murió Jesucristo.  Al no  haber  tomado en cuenta todo lo expuesto,  la tradición se encargó de mantenernos confundidos acerca de ese tema.

Por años se ha aceptado esa incoherencia, por no tener la correcta interpretación de los hechos; porque si Jesús murió a las tres de la tarde del viernes y lo enterraron a las 6 de la tarde, según nos aclara Luc.23:54, al  agregarle  72 horas (desde que lo pusieron en el sepulcro) debería de haber resucitado  a las 6  de la tarde del día lunes.

Mientras según la tradición del viernes, y su resurrección el domingo, antes del amanecer, solamente hay unas 36 horas. (Apenas un día y medio)  cosa inadmisible, al compararlos con los tres días  y tres noches profetizados por el Señor. 

Un día al leer el comentario de un hermano sobre el tema, rápidamente se aclaró dónde estaba el error, que dio lugar a la mala interpretación de ese reposo de la pascua.  Gracias  a Dios por habérselo revelado, y que llegara hasta nosotros. No  faltarán  algunos creyentes ya acostumbrados, que  se resistan en aceptar esta nueva teoría, que se ajusta a lo que enseña la palabra de Dios. Donde se puede ver lo que realmente aconteció, tal como se explicará a continuación paso a paso, con los detalles que nos proporcionan los evangelios.

Como dije al principio, estamos claro  que  esto no afecta en nada nuestra vida espiritual, toda esta aclaratoria enriquece nuestro conocimiento de los hechos,  pudiendo apreciar la precisión de los relatos bíblicos, y  donde se  nos  enseña que muchas de  las tradiciones no son las más ajustadas a las escrituras.

Lo que siempre se tiene que tomar  muy en cuenta es: que siendo Dios tan preciso, nos tiene que resultar inadmisible, que el Señor  no nos  revelara de una manera exacta,  el tiempo de su permanencia  en el corazón de la tierra.  Al decir que permanecería allí tres días y tres noches, es lógico  que con la teoría del “viernes santo”  es  imposible que se pueda ajustar a la enseñanza de Jesús.  

El  inicio de un nuevo  día,  para el pueblo Hebreo 
Hay que  tomar en cuenta, que para los hebreos el nuevo día, inicia a las 6 de la tarde, con las 4 vigilias de tres horas cada una, hasta las seis de la mañana. A las 6 a.m. inicia el día de luz, hasta las seis de la tarde para iniciar un nuevo día. No es igual  al nuestro que inicia y termina a las 12 de la noche.  

Por último la Biblia cuando quiere establecer  una hora refiriéndose a las nocturnas, utiliza la palabra vigilia; por ejemplo para las 9 de la noche, es la primera vigilia y así sucesivamente hasta la cuarta de 3 a  6 a.m. Mientras para las horas del día  utiliza los números ordinales, por ejemplo la hora tercera corresponde a las 9 de la mañana, la ora sexta las 12 del día etc. También la palabra de Dios, nos ofrece tres parámetros exactos, que podemos tomar en cuenta en el relato de la muerte de Jesucristo que son:    

I) El primero  de ellos es el momento de su muerte,  que aconteció  a la hora novena,  o sea las 3 de la tarde, como ya se explicó, y así lo relata en Mar.15:34 “y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? Luego el 37 dice: Mas Jesús dando una gran voz, expiró.”

II) Luego nos enseña que ese día de la preparación en el cual murió, a las 6 de la tarde, poco antes de comenzar el día de reposo lo  enterraron, así lo relata en Lucas 23:54 diciendo: “era día de la preparación y estaba para comenzar el día de reposo” ( o sea a las 6.01 iniciaba el reposo de la pascua del jueves 15 de Nisán de ese año.)

 III) Por último nos enseña, que el primer día de la semana (el domingo) siendo aún oscuro ya Él había resucitado. La palabra no da la hora de su resurrección cosa que se explicará más adelante acerca de esa hora.   

El motivo de no mencionar  la hora de su resurrección, es porque Él ya había anticipado que estaría en la tumba 72 horas, desde el momento que lo enterraron a las 6 de la tarde; pero nadie estaba pendiente de su profecía. Luego sólo  se nos dice que antes del amanecer del día domingo, siendo aún oscuro ya había resucitado. En Juan 20:1 dice: “El primer día de la semana  María Magdalena fue al sepulcro  siendo aún oscuro y vio quitada la piedra del sepulcro;”  y por supuesto  el lugar estaba vacío.

Ahora pasemos al análisis de dos versículos; en Marcos 16:1y2 de la versión Reina Valera, revisión de 1960, que es la que más se ajusta a los hechos, y nos da detalles precisos de lo que realmente aconteció en esos días. Pero antes analicemos las contradicciones que se encuentran en la muerte de Jesús con el  tradicional “viernes santo”.  

CONTRADICCIONES EN LA SUPUESTA MUERTE DEL VIERNES.
Es  oportuno aclarar antes de iniciar este análisis, que para los judíos todos los días de alguna fiesta decretadas por Dios en la ley, eran y son día de reposo, y no únicamente el sábado. Esto se puede comparar actualmente, con los días de fiesta nacional que hay en cada nación. El hecho de no haber tomado en cuenta ese reposo en ocasión de la fiesta de la pascua; fue lo que  confundió  a muchos y pensaron que Jesús murió un  día viernes, como tampoco se tomó en cuenta Su profecía.

Analizando ahora lo que la tradición nos ha enseñado, que Jesús murió el día viernes antes del reposo semanal, que para el pueblo hebreo es el  sábado; en ese día no podía haber ninguna actividad bajo pena de muerte según  lo establecía la ley en Éxodo 31:14 que dice: Así que guardareis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare de cierto  morirá.  

Luego se nos dice que el primer día de la semana (el domingo) ya había resucitado; Como  leímos en Juan 20:1 “que el primer día de la semana María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro y vio la piedra quitada del sepulcro.” Es de  suponer que la Magdalena el domingo  se levantó muy temprano y fue sola al sepulcro.  

Ahora al analizar  con atención lo que relata el evangelio de Marcos  nos podemos dar cuenta del conflicto que se presenta, siempre en el supuesto caso de que el día de la muerte de Jesús hubiese sido el viernes. En el 16:1 de Marcos dice: “Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salome, compraron especias aromáticas para ir a ungirle. Si después del reposo del sábado  viene el primer día de la semana que es el domingo, y ya Jesús había resucitado ¿cómo es que salieron a comprar las especias aromáticas PARA IR A UNGIRLE?  

Peor aun cuando leemos el  versículo 20:1 de Juan que dice: “El primer día de la semana (el domingo), María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro,  al sepulcro;  y vio quitada la piedra del sepulcro.”


Rápidamente  nos  damos cuenta de la incoherencia que existe  entre estos dos escritos;  ya que,  si después del día de reposo del sábado, viene el domingo; ¿Cómo podían  según el relato de Marcos 16:1 estar  María Magdalena con la otra María madre de Jacobo, y Salomé al mismo tiempo y comprando especias, para luego prepararlas para ir a ungir al Señor? Y para colmo, según el relato de Juan, María Magdalena  se encontraba en el sepulcro y Jesús ya había resucitado?

Surge entonces la  pregunta: ¿dónde estaba por fin  María Magdalena con las otras mujeres comprando especias, o en el lugar del sepulcro? Porque es imposible pensar que ella  estuviera en ambos sitios a la vez.  Esto daría la impresión que los dos versículos se contradicen.

Por supuesto que es imposible,  pensar  que Juan o Marcos inspirados por el Espíritu Santo, se hayan podido equivocar, en relatar lo acontecido.  Sólo hay que tratar de entender dónde está el problema interpretativo, de los dos pasajes bíblicos. Ya que todo eso se debe a la mala interpretación que se le dio a ese día de reposo, pensando que se trataba del sábado, y determinaron que Jesús fue crucificado ese tradicional “viernes”, antes del día de reposo.  

Al leer en  Marcos 16, el primero y el segundo versículo nos damos cuenta como él separa los dos reposos, donde en el primero fue el jueves; y luego de descansar ese día,  el viernes las mujeres salen de compra, y Marcos  en el 16:1dice:   “Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salome, compraron especias aromáticas para ir a ungirle”
   
Mientras en el verso 16:2 vemos como él cambia y especifica que se trata del reposo después del sábado al decir: “Y muy de mañana, el primer día de la semana, (el domingo) vinieron al sepulcro, ya salido el sol.” Refiriéndose a las otras mujeres que habían comprado las especies;  ya que María Magdalena se había adelantado yendo más temprano al sepulcro.    

RESUMIENDO LA APARENTE CONTRADICCIÓN.
Es evidente como ya  se explicó que  si María Magdalena el primer día de la semana siendo aún oscuro, estaba en el sepulcro, no podía estar con las otras mujeres comprando especias.  Luego ¿si las mujeres al pasar el día de reposo van a comprar las especias para ungir a Jesús, como es que  en el verso 2 de Marcos16 dice: Y muy de mañana el primer día de la semana, vinieron al sepulcro ya salido el sol? Surgiría la pregunta: ¿Dónde estaban por fin comprando especias o en el sepulcro? Claramente se puede notar que en esa semana había dos días de reposo. Uno era el de la pascua, y el otro  el del sábado.

Donde el día de reposo del verso 1, correspondía al día de la fiesta de la pascua, (el 15 de Nisán) que se celebraba anualmente según Levíticos 23:6 que dice: “Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura  a Jehová;”  el cual podía caer cualquier día de la semana, y ese año cayó el día jueves, y era por supuesto día de reposo y de gran solemnidad, como lo describe Juan, y ordenado por Dios. Mientras  en el verso 2 claramente menciona el primer día de la semana en el cual Jesús ya había resucitado y todo se  resuelve, como terminaremos de explicar a continuación.  

TAL COMO ACONTECIERON LAS COSAS SEGÚN  LA PALABRA DE DIOS.
Ya hemos analizado las contradicciones que hay en esa creencia que afirma que Jesús murió un día viernes y resucitó el domingo. Ahora se  iniciará, relatando paso a paso, con lo que nos enseña  la  palabra de Dios. Iniciando con el evangelio del apóstol Juan, después de la muerte de Jesús. En  el 19:31 dice: Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad).

El hecho que Juan   hace énfasis en ese día de gran solemnidad, era porqué en ese mismo día el 14 de Nisán,  en el templo se había sacrificado el cordero según lo que estaba  establecido en la ley. Y nadie tomó en cuenta  que a esa misma hora en el Gólgota se había efectuado el verdadero sacrificio del Cordero de Dios, en la persona de Jesucristo. Cumpliéndose  ese sacrificio  que se había venido efectuando desde los días de Adán.  Siendo el siguiente día el 15 reposo de la pascua.  

Ese año de la crucifixión de Jesús, el día 14 coincidió con el día jueves: (a pesar del asterisco* que los traductores  de la Biblia  pusieron en la palabra reposo*) para decir luego “aquí equivale a sábado.”  Siendo que ese era el reposo, por la celebración anual del sacrificio del cordero.

El que nos aclara lo expuesto anteriormente como ya se explicó es  Marcos, en el 16:1. Donde  comienza con decir: Cuando pasó el día de reposo, (de esa pascua que fue un  jueves, al día siguiente o sea el viernes) María Magdalena, María la madre de Jacobo, Y Salomé, salieron a comprar especias aromáticas para ir a ungirle. Ese día que salieron a comprar, la misma lógica nos indica que no podía ser otro que el viernes.

 En efecto después de comprar las especies, las prepararon  y descansaron nuevamente  el día sábado,  que era el reposo semanal;  porque tampoco ese día  se podían trasladar al sepulcro para ungirle. Así lo relata  Lucas en el 23:56 diciendo: Y vueltas,  prepararon especias aromáticas y ungüentos;  y descansaron el día de reposo, (el sábado) conforme al mandamiento.  Cuando leemos este versículo, hay tres cosas que se deben considerar.

La primera es: que ellas en ese día de reposo (del jueves 15 de ese mes de Nisán) no podían preparar las especies para ungir al Señor, primero porque no tenían todo lo necesario para prepararlas, y luego porque  estaba prohibido según la ley, de hacer lo  en un día de reposo.  De manera que descansaron ese día, y  el viernes  tal como lo afirma en Marcos 16:1 que dice: “Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, maría la madre de Jacobo, Y Salomé, salieron a comprar especias aromáticas para ir a ungirle.” Como esa muerte para ellas fue algo imprevisto, tuvieron que ir a comprar las especias para luego prepararlas.

La segunda es: que después de comprarlas las  tenían que preparar, y en Lucas 23:56  dice: “vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, (del sábado)  conforme al mandamiento.”  En ningún momento, determina que las prepararon en el día de reposo; de manera  que tanto la adquisición de la especias, como su preparación, fueron hechas en un día laboral que en este caso no podía ser otro que el viernes.
La tercera es: que al preparar el viernes las especias, y el siguiente día era el  reposo semanal del sábado, tampoco pudieron trasladarse al sepulcro para ungirle. Tuvieron que descansar nuevamente, no pudiendo trasladarse al sitio donde estaba Jesús por la ley del reposo.

 Luego Marcos le da la última pincelada al relato diciendo en el 16:2: Y muy de mañana, el primer día de la semana (o sea el domingo), vinieron al sepulcro, ya salido el sol.  Aquí Marcos con esta expresión: Primer día de la semana, separa  el reposo que correspondía al día jueves de la celebración anual de la pascua; del reposo del sábado, como el primer día de la semana.

Ahora que hemos aclarado la secuencia de los hechos, es parar pensar que la confusión para decir que Jesús murió el día viernes se debió, a que se confundió el reposo de la pascua, que ese año fue el día jueves, con el reposo semanal del sábado. En ningún momento pensaron, que ese día de reposo, que mencionan los evangelios, podía ser otro que no fuera sábado. Como tampoco se tomó en cuenta la profecía de Jesús, donde afirmó que estaría tres días y tres noches, en el corazón de la tierra después de su muerte.

 Hoy día es muy común  entre los que usamos el calendario gregoriano, tener una fiesta nacional un día fijo durante el año, pudiendo este coincidir con cualquiera de los días de la semana, y tener de esa manera dos días de reposo en esos siete días. Donde hay un error, es en el asterisco que se ha colocado con su comentario al lado de la palabra  reposo.*  Como hay otras versiones que cambian directamente la palabra reposo en Marcos 16:1y le colocan  sábado. Pero ni ese asterisco, ni cualquier otro comentario pueden 
Invalidar la profecía de Jesucristo, del tiempo de su permanencia en la tumba.

Volviendo al tema de los tres días y tres noches, determinados por el Señor, (que son 72 horas;) nos guiaremos paso a paso, no por nuestras opiniones, sino por lo que los evangelios nos revelan. Antes de iniciar, es conveniente  aclarar lo que Jesús enseñó, que es el siguiente: al profetizar  el tiempo de su permanencia en el corazón de la tierra, Él no se refería desde el momento de su muerte, sino desde el momento que depositarían su cuerpo en la tumba.  Es decir en el corazón de la tierra ya que el sitio donde lo colocaron había sido abierto en una peña. Así lo profetizó el Señor al decir: Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres  noches, así estará el Hijo del Hombre  el corazón de la tierra tres días y  tres noches.”   

La celebración de la pascua.
Se ha explicado, que en esa semana se celebraría la pascua, que iniciaba  según la ley el día 10 del mes de Nisán, donde se tenía que  apartar el cordero que se iba a sacrificar el día 14 de ese mes. Sabiendo que se había acercado el día de su muerte, Jesús reúne a sus discípulos para celebrar con ellos la última cena. Luego se traslada al huerto de Getsemaní y  es apresado y llevado delante de Caifás y de los ancianos. Al  siguiente día el miércoles es presentado delante de Pilato, es sentenciado a muerte y crucificado.

Cerca de la hora novena, Jesús clama a gran voz diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿porque me has desamparado? Y habiendo otra vez clamado a gran voz,  entregó su espíritu.  Esto aconteció a la hora novena a las 3 de la tarde faltando tres horas, para terminar el día miércoles.

La gran preocupación de los sacerdotes y miembros del sanedrín era, que después  de la crucifixión del Señor,  por la ordenanza de la ley los cuerpos no podían quedar en la cruz; ya que el siguiente día era el reposo de la pascua, que comenzaba a las 6 p.m. de  ese día miércoles.

 El apóstol Juan lo relata de la siguiente manera en el 19:31 diciendo: “Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad).” Como se dijo anteriormente para que todo coincida bíblicamente, diremos que el solemne reposo de la pascua, que se celebraba en el mes de Nisán, que es el primero del calendario hebreo, donde ese año 27, corresponde al  33 del nuestro gregoriano.

Entonces siguiendo paso a paso los acontecimientos desde el momento que Jesús murió, a las tres de la tarde, nos guiaremos por lo que relata el evangelio según San Juan, ya que él se encontraba junto a la cruz con las mujeres y la madre de Jesús, su evangelio detalla más acuradamente  esos momentos  pos mortem de Jesús.

Y lo relata diciendo: Que José de Arimatea, fue a Pilato a pedirle que le permitiese llevarse el cuerpo de Jesús, y este se lo concedió. Entonces vino donde Él estaba,  y con los que le acompañaban, lo  descolgaron  de la cruz. También Nicodemo estaba con ellos, el cual trajo como cien libras de  un compuesto de mirra y de áloes.

De modo que  tomaron el cuerpo lo envolvieron en lienzos, con las especias aromáticas, según las costumbres judías, y lo pusieron en un sepulcro nuevo del mismo José de Arimatea. Debido a que el tiempo apremiaba por la proximidad del comienzo del reposo pascual, y esa tumba estaba cerca del lugar donde Jesús  había sido crucificado.

Luego en el 19:42 la palabra  lo detalla de la siguiente manera al decir: “Allí pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.” También  San Lucas en su evangelio, revela un detalle muy importante, al mencionar, a qué hora terminaron de sepultarlo.  En  efecto en  el 23:54 dice: “era día de la preparación y estaba para comenzar el día de reposo”. (De la pascua)  o sea que eran casi las 6 p.m. del día miércoles, y estaba por comenzar el  reposo del día 15 como lo exigía la ley. A  partir de ese momento que terminaron de colocarlo en el sepulcro, comenzarían a correr los tres días y las  tres noches de la profecía, dada por Jesús de Su permanencia en la tumba.

Un resumen.
 Es así que. Jesús murió a las tres de la tarde del día miércoles y fue sepultado a las seis de la tarde de ese mismo día,  comenzando a esa misma hora el día jueves, el reposo pascual.  Ahora toma sentido cuando Marcos 16:1 dice: Cuando pasó el día de reposo (del jueves) María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias para ir a ungirles. Esto ocurrió el día viernes, y ese mismo día prepararon las especias; al día siguiente tampoco  pudieron ir al sepulcro  porque era sábado, el reposo semanal, del séptimo día, por lo cual  descansaron nuevamente. Luego  Marcos aclara en el versículo 16:2 diciendo: “Y muy de mañana el primer día de la semana, (el domingo) vinieron al sepulcro, ya salido el sol.”

Por supuesto que tanto María Magdalena, que se presentó el primer día de la semana siendo el día  aún oscuro, como las que vinieron luego de  salido el sol, no encontraron al Maestro en su tumba porque él ya había  resucitado. Entonces ¿a qué hora resucitó el Señor?

 La cuenta es sencilla, si lo pusieron en el sepulcro a las seis de la tarde, del día miércoles, y a esa hora a las 6.01 comienza el nuevo día del jueves. Al inicio del viernes las 6.01 tenemos el primer día. Luego al inicio  inicio del día sábado  a las 6.01 tenemos el segundo día. Y al terminar el día sábado y comenzando el domingo a las 6.01 tenemos cumplidas las 72 horas tres días y tres noches profetizados por el Señor.

De esta manera  se cumplieron  como tenía que ser, las 72 horas o los tres días y las tres noches, en el corazón de la tierra (léase sepulcro).  Resucitando  al finalizar el día del reposo del sábado, y el inicio del día domingo a las 6.01 de la tarde.   Saber  ahora que hizo el Señor desde el momento que resucitó, hasta que se le presentó a maría Magdalena en la mañana de ese domingo,  tendremos que preguntárselo a él cuando le veamos. De repente fue a consolar algunos de esos corazones heridos a causa de su muerte, como el de su progenitora, que fue advertida por Simeón en Lucas. 2:35  “que una espada traspasaría su misma alma”.

Por supuesto que este comentario o estudio, no tiene como propósito cambiar la historia o la tradición del muy difundido “viernes santo,”  sino dar al que  desea estudiar y meditar en  la  palabra de Dios; unas base, o  una interpretación  lógica,  a la controversia que produce, la teoría de la tradición la cual  afirma, que el  viernes es el día de la crucifixión de Jesús, resucitando luego el domingo; invalidando así   la profecía del Señor  donde afirma que estaría en la tumba tres días y tres noches.

Publicado en marzo 2017 revisado 05/ 2018

A.P. correo  aggeop@gmail.com












domingo, 4 de septiembre de 2011

QUE SERÁ DE NOSOTROS DESPUES DE LA MUERTE +

Prov. 14.12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.

PROLOGO.
Saber lo que será de nosotros después de la muerte, es uno de los misterios que muy a menudo pasa por la mente de gran parte de nosotros los humanos. Seguramente en algún momento nos hemos hecho esa pregunta, o hemos escuchado algunas de las teorías que se han difundido. Muchas de las cuales solo sirven  para confundir a los demás. Ya que en su mayoría son conceptos erróneos que salen de la fantasía de la mente humana, con el fin de evadir lo que la Palabra de Dios enseña muy claramente sobre el más allá, y de esa dimensión desconocida para el hombre; la cual tarde o temprano todos tendremos que conocer y enfrentar.

En efecto, para muchos el más allá no es otra cosa que un misterio, hay quienes piensan que con la muerte termina todo pereciendo alma y cuerpo. Otros creen que luego de morir se reencarnarán,  naciendo nuevamente en otra persona u otro ser. No faltan aquellos que creen que al morir estarán confinados por un tiempo en un lugar llamado purgatorio para luego de un tiempo alcanzar el cielo o paraíso etc. Como se puede notar hay varias teorías pero existe una sola verdad y esta la encontramos en la palabra de Dios, la Biblia. La incognita  y  la pregunta que muchos se hacen al perder algún ser querido es: si en el más allá existe la posibilidad de encontrarse y reconocerse en esa dimensión.

Dios como nuestro creador, no podía dejarnos en la obscuridad en un tema tan importante como el “que será de nosotros después de la muerte". Para saber con exactitud qué acontecerá con  nosotros al morir, y separarse el alma del cuerpo,  debemos  recurrir a la única fuente fidedigna donde podremos estar seguros de obtener la verdad sobre este importante tema. Esto solo se puede encontrar en la Palabra que Dios le dejó al hombre; y no dejarnos llevar por conceptos de doctrinas, tradiciones de hombres, escritos filosóficos, siendo  todos estos frutos de la mente e imaginación humana.

En efecto, la palabra de Dios en varios de sus relatos, nos da a entender que el ser humano después de la muerte retiene la conciencia, la memoria, reconoce a aquellas personas con las cuales compartió en esta vida y se podrán comunicar con otras almas. Luego nos da a entender que en esa otra dimensión hay únicamente dos posibilidad  de existencia que son: la de estar en un lugar donde el alma es consolada, u otro donde estará en agonía y desconsuelo. A continuación se explicará con detalles, algunos de los relatos que se encuentran en la Biblia los cuales revelan, y aclaran estas incógnitas, como la única guía confiable, que Dios le ha dejado al hombre.


Por último, como una información adicional  para el, ó la que tenga la oportunidad de leer esta exposición, se quiere aclarar que este escrito no es para inducir a quien lo lea a que cambie de religión, ni nada por el estilo, sino el de poner a su alcance enseñanzas de  temas que están contemplados y respaldados por la Biblia que es la única fuente digna de crédito. Siendo esta la única guía de nuestro peregrinar  por este mundo. Solo  luego podrá  comparar con lo que le han enseñado y por su misma cuenta y razonamiento llegar a saber dónde está la verdadera respuesta a estas incógnitas. Se añade, que de no creer que la Biblia sea la Palabra de Dios, donde le revela al hombre toda su historia desde la creación, hasta el fin de sus días en el futuro y más allá, sería perder el tiempo en seguir su lectura; ya que toda su exposición está basada en los escritos que ella contiene.

EL GRUPO QUE ESTÁ DEBAJO DE ALTAR
Uno de estos relatos de la palabra de Dios, lo encontramos en Apocalipsis 6.9, 11 que dice: “Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían muerto por causa de la palabra de Dios y del testimonio que tenían. Clamaban a gran voz diciendo: ¿Hasta cuándo Señor, santo y verdadero, vas a tardar en Juzgar y vengar nuestra sangre de los que habitan sobre la tierra? Entonces se les dio vestiduras blancas y se les dijo que descansaran todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el numero de sus consiervos y sus hermanos que también habían de ser muertos como ellos.” 

Este grupo de almas que están debajo del altar, son creyentes que fueron muertos a causa de la palabra de Dios y el testimonio que tenían. El hecho que la palabra diga que ellos estaban  “debajo del altar”,  el cual era símbolo del lugar de sacrificios y ofrendas, es para darnos a entender que: aunque sobre él antiguamente se ofrecían sacrificios  para el perdón de los pecados, es lógico pensar, que los de  este grupo, aunque  fueron sacrificados injustamente por su fe en Dios y el testimonio que tenían, no le podía corresponder estar simbólicamente sobre el altar, sino debajo de él; ya que el sacrificio sobre el altar, era representativo del sacrificio perfecto que haría Jesucristo por la humanidad, muriendo injustamente por los pecados del  hombre.

Al  clamar y pedír que se les hiciera justicia por la arbitraria  muerte de la cual fueron objeto, es interesante notar algunos detalles de esta revelación;   los cuales nos dan a entender cuál será la situación del ser humano después de la muerte. Aunque a ellos los habían matados, y sus cuerpos fueron sepultados, sus almas seguían con vida, y tenían la facultad de expresar sus inquietudes y deseos; manifestándoselas al Señor, lo cual denota su presencia, aunque ese no sea, su lugar de reposo. Como también nos da a entender que pudieron oir la respuesta que se les dio.

Aunque a  ellos  se les quitó injustamente el derecho de vivir en este mundo, se puede notar  que no perdieron la memoria de las cosas que les acontecieron estando en vida. Razón por la cual reclamaban que se les hiciera justicia y se les vengara por ese atropello sufrido de parte de aquellos que habitaban en la tierra.

La respuesta del Señor a esa petición, fue que descansasen todavía por un poco de tiempo hasta que se completara  con otros consiervos y hermanos, un determinado múmero que faltaban para que ese grupo estuviera completo, a los cuales el Señor denominó “consiervos y hermanos” que habían de sufrir la misma muerte que tuvieron ellos. Esta petición de justicia, no era debido a que se encontraban sufriendo, (ya que estaban en un lugar de descanso) sino por un deseo de justicia por el abuso sufrido.

A este punto es necesario aclarar quienes son los que están bajo el altar, como también estos consiervos y hermanos que tendrían que ser muertos como lo fueron ellos.

Comenzaremos con decir que este grupo aunque son salvos por haber creído en Dios y en su sacrificio redentor, no pertenece a la iglesia, como tampoco pertenece a los mártires del cristianismo, que inició con Esteban que fue lapidado por invocar a Jesús. Ya que,  en el tiempo que el Apóstol Juan recibió esta revelación, la iglesia solo recientemente se estaba formando, con los primeros creyentes en Jesucristo.

Luego si el Señor les dice de descansar todavía por un poco de tiempo, porque faltaban otros consiervos (siervos como ellos), es lógico pensar que ellos eran un grupo de “siervos” y les informa que faltaban por añadirse otros que sufrirían la misma desdicha de ellos.

Teniendo presente que la Palabra en Juan 1.12 dice: “que a los que recibieron a Jesucristo y creen en su nombre se les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios” surge la pregunta ¿Por qué a estos se les llama siervos y no hijos? Veamos ahora quienes son estos siervos que están debajo del altar,  y porqué se les denomina siervos. Algunos versículos de Isaías aclaran quienes son los siervos de Dios el 41.8 dice: "Pero tú, Israel, siervo mío eres; tu Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham, mi amigo. Luego el 44.21 dice: Acuérdate de estas cosas, Jacob, porque mi siervo eres, Israel. Yo te formé, siervo mío eres tú. ¡Israel no me olvides!"

Como podemos apreciar la Palabra define muy claramente, que los que están debajo del altar primeramente son siervos y luego que estos corresponden al pueblo de Israel. Así es sencillo entender que los “consiervos y hermanos” se refieren por una parte a otros hebreos como los consiervos, y los hermanos a creyentes de las demás naciones; que serán ajusticiados durante la gran tribulación, por el testimonio de Jesús, y la palabra de Dios. 

Este completar del cual se refiere Ap.6.11 acontecerá durante la gran tribulación, cuando israelitas (consiervos) y gentiles (hermanos) serán sacrificados en ese tiempo como dice en Ap.20.4, 5”También vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y se les concedió autoridad para juzgar. Y vi las almas de los que habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido la marca sobre su frente ni sobre su mano; y volvieron a la vida y reinaron con Cristo por mil años. 5, (Los demás muertos no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años) Esta es la primera resurrección.”

Es interesante notar que en este versículo de Ap. 20.4 a diferencia de lo que dice en Ap.6 se agrega la frase: “del testimonio de Jesús,” ya que para ese tiempo de la gran tribulación tanto los hebreos, como los gentiles que serán decapitados, habrán reconocido a Jesús como el verdadero Mesías. En aquel tiempo estarán conscientes de la existencia de Jesús y de la salvación que él ofrece a los que le aman y confían en él. Debido a esto preferirán morir por la causa de Jesucristo que sujetarse a las imposiciones del anticristo.

Resumiendo, se puede notar que este grupo de creyentes que fueron muertos, y sus cuerpos sepultados, sus almas seguían con vida y estaban conscientes de lo sucedido; ya que estaban reclamando justicia por el derecho a la vida que injustamente se les había quitado. A ellos se les dijo que tenían que esperar todavía por un poco tiempo, ya que tenían que sumarsele  otros hebreos y gentiles, que serían muertos como ellos. Con esto muy claramente la palabra de Dios nos demuestra, que el alma después de la muerte del cuerpo, sigue con vida, y no perece como algunos quieren enseñar o dar a entender.

SAMUEL Y SAUL 
Otra revelación que también nos da a entender la situación del hombre después de la muerte, se encuentra en 1 Samuel 28.15. En este pasaje se nos revela otro aspecto importante del alma humana en el más allá. Analizando este pasaje de la palabra, tenemos que el profeta Samuel ya tenía tiempo de haber muerto, después que Dios se había alejado de Saúl rey de Israel porque desobedeció el mandato que le había dado referente a Amalec.

Por esa desobediencia Dios no contestaba las peticiones de Saúl ni lo guiaba en lo que tenía que hacer como en el tiempo en el cual Samuel estaba en vida. Cuando un día se percató que los filisteos se había concentrados para atacar a Israel  se angustió mucho, no sabiendo que hacer y a quién recurrir fue a consultar a una mujer pitonisa; en contra de su propio mandato, el cual prohibía ejercer esta actividad de adivinanza en Israel. Seguramente Dios viendo la angustia del rey, tuvo misericordia y permitió que Samuel se presentara para hablar con él.

Al aparecer Samuel, inicia con Saúl la siguiente conversación como si estuviera vivo en Sa. 28.15 “Entonces Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has perturbado haciéndome subir? Y Saúl respondió: Estoy en gran angustia, pues los filisteos hacen guerra contra mí; Dios se ha apartado de mí y ya no me responde ni por los profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me reveles lo que debo hacer. 16 Y Samuel dijo: ¿Entonces, por qué me preguntas a mí, ya que el SEÑOR se ha apartado de ti y se ha hecho tu enemigo? 17 El SEÑOR ha hecho conforme a lo que dijo por medio de mí; y el SEÑOR ha arrancado el reino de tu mano, y se lo ha dado a tu prójimo, a David. 18 Porque tú no obedeciste al SEÑOR, ni llevaste a cabo su gran ira contra Amalec, el SEÑOR te ha hecho esto hoy. 19 Además, el SEÑOR entregará a Israel contigo en manos de los filisteos; por tanto, mañana tú y tus hijos estaréis conmigo. Ciertamente, el SEÑOR entregará el ejército de Israel en manos de los filisteos.”

Es bueno notar, que la primera cosa que Samuel manifestó al hablar fue: “¿Por qué me has perturbado haciéndome subir?”Con esta frase da a entender, que en ese sitio donde él estaba, se encontraba mejor del que se hallaba en ese momento al ser llamado. Seguramente el estaba en compañía de otros fieles siervos como Noé, Abraham, Isaac, Jacob etc. En una condición de consuelo, y el ser llamado lo perturbó no le agradó; aunque se tratara solo por un breve período de tiempo. Esto nos lleva a pensar en esa frase de Apocalipsis 4.13 que dice: "Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor." Sí -dice el Espíritu- para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos."

Otra cosa para resaltar es, que Samuel recordaba todos los detalles de su vida anterior, de cómo Dios había hablado por medio de él, y lo que le había dicho al rey Saúl referente a su reinado, y  lo que acontecería con él. Esto nos da a entender, que a parte de recordar todas las cosas de su vida anterior, también nos enseña que Dios habla a través de sus siervos. Solo toca a nosotros reconocer su voz y obedecer lo que ellos dicen a fin de estar en su voluntad. Y pensar que no se trata de simples consejos humanos, sino de palabras que Dios pone en la boca de ellos.

Luego Samuel le profetiza a Saúl diciéndole,  lo que acontecería al siguiente día, esto da a entender que Samuel sabía lo que acontecería con Saúl y sus hijos al decirle: “por tanto, mañana tú y tus hijos estaréis conmigo. Ciertamente, el SEÑOR entregará el ejército de Israel en manos de los filisteos."  Esta es otra evidencia que la palabra de Dios  enseña a los que creen en ella, que el alma no muere, ni se destruye con la muerte, antes por el contrario al momento de la muerte inicia una nueva y verdadera plenitud de vida; por aquellos que mueren en el Señor. Resumiendo: Samuel no solamente estaba feliz en ese nuevo sitio en el cual se hallaba,  sino que estaba con vida, seguían  con él todos los recuerdos de su vida pasada, y conocía las cosas que acontecerían en el futuro de la vida de Saúl y sus hijos.

EL RICO Y LÁZARO
Este relato es posiblemente el más completo y detallado del tema que se está desarrollando y se encuentra en el evangelio según San Lucas. Es importante resaltar que solo Jesús podía relatar esta historia, ya que siendo Dios, solo él podía conocer lo que acontece en el más allá y podía relatar con todo detalles la vida y facultades del alma en esa dimensión.

A continuación se trascribe el relato ya mencionado de Lucas 16.19, 31: “19 Había cierto hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino, celebrando cada día fiestas con esplendidez. 20 Y un pobre llamado Lázaro yacía a su puerta cubierto de llagas, 21 ansiando saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; además, hasta los perros venían y le lamían las llagas. 22 Y sucedió que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico y fue sepultado. 23 En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio* a Abraham a lo lejos, y a Lázaro en su seno. 24 Y gritando, dijo: "Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, pues estoy en agonía en esta llama." 25 Pero Abraham le dijo: "Hijo, recuerda que durante tu vida recibiste tus bienes, y Lázaro, igualmente, males; pero ahora él es consolado aquí, y tú estás en agonía. 26 “Y además de todo esto, hay un gran abismo puesto entre nosotros y vosotros, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros no puedan, y tampoco nadie pueda cruzar de allá a nosotros." 27 Entonces él dijo: "Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, 28 pues tengo cinco hermanos, de modo que él los prevenga, para que ellos no vengan también a este lugar de tormento." 29 Pero Abraham dijo*: "Ellos tienen a Moisés y a los profetas; que los oigan." 30 Y él dijo: "No, padre Abraham, sino que si alguno va a ellos de entre los muertos, se arrepentirán." 31 Mas Abraham le contestó: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán si alguno se levanta de entre los muertos."

Muchos podrán pensar que este relato de Lucas 16 sea una parábola, y por supuesto algo figurado y no real. El estudioso de las escrituras se dará cuenta, que Jesús en ninguna de sus parábola hizo mención de personajes específicos, o que haya nombrado determinada figura de la vida real, como lo hizo en este caso mencionando a Lázaro y Abraham; los cuales, son seres que existieron realmente, dando esto a entender que no se trataba solamente de una desenlace didáctico, como se podría perseguir con una parábola, sino de algo verídico y ajustado a la realidad del más allá.

Es oportuno volver a repetir que este relato solo podía ser presentado por Jesús, el cual tenía pleno conocimiento de la situación de las almas que dejan este mundo después de la muerte. Este ejemplo es tanto para los que son justificados por la fe en Dios, como para los incrédulos e impíos. En efecto el Señor inicia haciendo notar la diferencia de los dos intérpretes desde el momento de su muerte, ya que dice: “sucedió que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; (el actual paraíso) y murió también el rico y fue sepultado.” Estableciendo así un trato diferente para los dos.

EL HADES
Debemos tener presente, y tener claro en nuestra mente,  qué antes de la muerte y resurrección de Jesucristo las almas de todos los muertos, tantos de justos como de impíos, estaban reunidos en un sitio llamado Hades, aunque la palabra aclara que  un gran abismo los separaba, el cual impedía el pase de un sitio a otro. Sea de los justos cuyo sitio la palabra lo define como “el seno de Abraham” del lugar de tormento donde residían los injustos.

Cuando Jesús murió, él bajo al Hades para predicar a las almas de los antediluvianos, luego el llevó a los que confiaron en el sacrificio que él haría para el perdón de los pecados. Todos ellos estaban cautivos en ese sitio en un lugar más elevado, el cual, debería ser el mismo Paraíso que le prometió a ladrón estando En la cruz. Esto acto de trasladar a los fieles que estaban cautivos allí, no podía efectuarse antes que Él venciera en la cruz,  al pecado y la muerte. Solo después de esa victoria Él pudo trasladar a los suyos que estaban retenidos allí a un nuevo y mejor lugar de consuelo. Desde ese momento el Hades solamente quedó para los impíos, aquellos que nunca obedecieron ni obedecerán a Dios.

Esto se puede confirmar y entender mejor al leer en Efesios 4.8, 10 que habla de ese hecho diciendo: “por tanto, dice: cuando ascendió a lo alto, llevo cautiva una hueste de cautivos, y dio dones a los hombres. 9 (Esta expresión: ascendió, ¿qué significa, sino que el también había descendido a las profundidades de la tierra? (Hades) El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.)”

Solo hay que añadir que este paraíso hay que considerarlo como dice en Apocalipsis 4.13 un lugar para que descansen de sus trabajos, y  no el lugar y destino final de los creyentes. En efecto antes de ser trasladados ellos estaban en el Hades un lugar de consolación de las aflicciones de este mundo, llamado “Seno de Abraham” actualmente todos los que mueren en Cristo están reunidos en el paraíso en espera de ser revestidos de un cuerpo de gloria, cuando también los que viven se reúnan con Él al ser arrebatados.

Para algunos que no creen que el alma sigue con vida después de la muerte, el pasaje de Lucas 23.24 donde Jesús le dice al ladrón en la cruz: "En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso;" Tratan de cambiarle el sentido a la frase, porque no creen que el alma es eterna; ya que esta afirmación va en contra de sus teorías. Sin embargo esto no cambia absolutamente nada, ya que hay varios pasajes en las sagradas escrituras que afirman que el alma no muere, así como está demostrado en este relato del rico y Lázaro.

Regresando al relato de Lucas 16.19 el rico estaba en el Hades en una situación de tormento, mientras Lázaro aún estando en el mismo lugar se encontraba en “el seno de Abraham,” donde era consolado de sus aflicciones humanas. Es necesario aclarar a este punto, que el rico no estaba allí por sus riquezas, ni Lázaro estaba en el lugar de consuelo por ser un pordiosero; sino por escuchar y obrar conforme a los mandatos de Dios, mientras que el rico hizo caso omiso de la ley de Moisés y los profetas. Sinónimo de la Palabra de Dios

Luego se establece un dialogo entre el rico y Abraham, y esto acontece como si ellos estuvieran en vida y con sus antiguos cuerpo, (esto acontece a menudo cuando se lee este pasaje de la Biblia  de una manera superficial, ya que algunos  no se dan cuenta que estos protagonistas están despojados de sus cuerpos) es conveniente recordar que los cuerpos de estos personajes estaban en sus respetivas tumbas, y el relato nos quiere enseñar aparte de que siguen con vida, cuales son las facultades  del  alma después de la muerte. Por supuesto que nosotros concemos muy bien esos sentidos, como el ver, oir, hablar, recordar, etc.

La primera cosa que se nos revela o resalta es que el alma es sensible y consciente de sus actos, ya que aunque el rico estaba en ese lugar, en agonía, en ningún momento reclama que era injusto que estuviese en ese lugar; él sabía que ese era el lugar donde le correspondía estar por su comportamiento hacia la ley de Dios y el prójimo, por lo tanto él solo pedía un poco de alivio.

Luego dice que alzando sus ojos vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno, considerando que los ojos de su antiguo cuerpo estaban en la tumba donde estaba sepultado su cuerpo nos preguntamos: ¿con que ojos podía él ver? Y luego ¿cómo podía reconocer a Abraham de tan lejos? Esto no da a entender que la capacidad visiva del alma es muy superior a la humana, considerando que estaban separados por un gran abismo.

Ahora siempre examinando algunos detalles del relato dice que había un gran abismo que los separaba, y que el rico gritando dijo: "Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, pues estoy en agonía en este lugar.” Da esta petición podemos aprender: primeramente que podía comunicarse con otras almas, luego tenía la facultad de reconocer a los demás, ya que nombra a Abraham y a Lázaro, luego manifiesta que estaba sufriendo en ese sitio, y por último aunque manifiesta que sufría, sin embargo no reclamaba de estar allí, estaba consciente que ese era el lugar donde él merecía estar.

Luego para darnos a entender que los recuerdos de la vida en este mundo, permanecen en el alma, sean estos buenos o malos, el rico nuevamente se dirige a Abraham y le dice: "Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos, de modo que él (Lázaro) los prevenga, para que ellos no vengan también a este lugar de tormento." Esta petición nos da a entender que los que nos precedieron quisieran avisar y regresar para alertar a los parientes no creyentes, del peligro que corren sus almas de no aceptar la salvación que Dios ofrece, al solo creer en su Hijo Jesucristo para ser salvo. Juan 3.16

Por lo que se aprende de la conversación de los dos protagonistas, no hay ninguna posibilidad que alguien pueda regresar de ese lugar de los muertos a este mundo. Por esta razón solo resta un camino y este es: que el hombre crea que Dios el Padre ha resucitado a Jesús de los muertos, y confiese esta creencia con su boca a Dios para ser salvos; como lo afirma en el libro a los Romanos 10.9, 10 que dice: "que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo; Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación." Imposible que pueda existir algo más sencillo y seguro para ser salvo.

Dios no hizo las cosas difíciles para la salvación del hombre, es el hombre con sus teorías e interpretaciones personales, de la Palabra de Dios que lo complica todo.

CONCLUSIÓN

Muchas religiones para infundir a sus seguidores una sensación de seguridad de la salvación de sus almas, y obviar el castigo que estaba sufriendo el rico en el relato; aun sabiendo que no están en la verdad de Dios, tratan de presentar a sus devotos doctrinas no bíblicas que ofrecen una segunda oportunidad después de la muerte; para alcanzar la salvación de sus almas. Esta segunda oportunidad no existe ni está contemplada en la palabra de Dios, la cual es muy clara al decir en el libro a los Hebreos 9.27 lo siguiente: “Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio."

Esta afirmación nos da a entender que no hay una segunda oportunidad que le es dada al hombre; aunque algunas teologías religiosas presenten alternativas para tranquilizar a sus fieles. Muchos de estos credos religiosos son inventos humanos, enseñados  para tranquilizar las  mentes de sus fieles  y darle la esperanza de una segunda oportunidad después de la muerte que por supuesto no existe.

Sin mencionar a estas organizaciones eclesiásticas mencionaremos algunas de estas supuestas segundas oportunidades fruto de las mentes humanas e anti bíblica. Una de estas organizaciones religiosas enseña que cuando una persona muere termina su existencia, ese día perecen todos sus pensamientos. En otras palabras acontece la destrucción de su alma. Luego la vida de esta persona depende si esa alma está o no en la mente de Dios; o sea, si se portó bien en esta vida estará en la mente de Dios y él le resucitará de lo contrario habrá desaparecido para siempre y no habrá más memoria de él.

El propósito de esta teoría es claro, enseña que se puede vivir una vida como mejor le parezca, sin preocuparse de lo que uno hace, ya que al final de sus días todo cesará no habrá más memoria de él, no sufrirá ningún castigo para sus pecados y para él, ( no se sabe que explicación le darán al caso del rico que estaba sufriendo en aquel lugar) luego si su alma está en la mente de Dios él la resucitará. No se sabe de dónde surgió esta teoría, pero se puede asegurar que no se encuentra en la palabra de Dios, ya que ella nos muestra todo lo contrario.

Otras creencias muy difundida y siempre con el propósito de huir del juicio de Dios, para aquel desobediente a sus mandatos y ordenamientos, que han divulgado y enseñado es: el creer en la doctrina de la reencarnación. Esta consiste que las personas adquieren  un cuerpo material no solamente una vez en la vida, sino varias veces y en diversos cuerpos. El cristianismo rechaza la reencarnación ya que es contraria a las enseñanzas bíblicas, y contraria a la salvación por medio de Jesucristo y la resurrección. Para esto solamente nos acogemos a los que dice en Hebreos que da suficiente claridad al proceso establecido para el ser humano, el cual dice lo siguiente: Hebreos 9.27 "Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto el Juicio" si esto no es suficiente, para desmentir la reencarnación, es porque no se toma en cuenta la palabra de Dios ni su veracidad.

Otros dan a creer a sus fieles que el bautizo a temprana edad (de los niños) perdona el pecado original, y si luego vuelve a pecar y muere sin la confesión por medio de un cura, que le de una supuesta absolución, su alma irá a un lugar llamado purgatorio, donde estará por un tiempo. Luego si alguno de sus parientes pide una misa "especial", el puede salir del purgatorio para ir al cielo. Si esto no acontece (el pedir esta misa) luego de un período indefinido de tiempo en el cual se supone que ha pagado por todos sus pecados, podrá salir de ese sitio para alcanzar el cielo.

Esta teoría aparte de no encontrarse en la Biblia, ni como método, ni por la palabra " purgatorio”, que no se encuentra en la Biblia; es una grave ofensa al plan y amor de Dios para la humanidad, el cual para quitar el pecado del mundo entregó a su hijo para que muriera en la cruz. Es una ofensa porque si ese purgatorio puede por algún medio pagar la deuda del pecado, ¿Por qué la palabra de Dios hace tanto énfasis en el sacrificio de Jesús, simbolizándolo desde el Génesis con el sacrificio de un cordero, hasta su real cumplimiento con su muerte en la cruz; si existe un purgatorio que puede hacer lo mismo?

Concluimos con dos versículos de la palabra de Dios, que cada mortal debería meditar atentamente en ellos. Proverbios 14.12" Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte."
Juan 3.19 "Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, (la luz es Cristo) y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas."

Los que engañan con estas teorías a la humanidad tendrán que rendir cuenta ante Dios porqué la misma palabra los condenará.

Aggeo Palumbi  / Pescara Italia 06/2011
Para cualquier comentario puede escribir a: aggeop@gmail.com

sábado, 3 de julio de 2010

LOS DOS TESTIGOS Y LAS DOS BESTIAS +

La palabra de Dios nos dice que está previsto que en el futuro el enviaría a dos testigos para que hablen de las cosas de Dios para el mundo entero, pero mayoermente para el pueblo de Israel así lo dice en Apocalipsis 11.3  Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. se supone que esto se verificará durante la gran tribulación.

Una de las preguntas que se nos pudiera ocurrir podría ser: Quienes son estos dos testigos, que atestiguarán y porqué por un tiempo fijo de mil docientos sesenta días, que son tres años y medio. Bien en el transcurso de esta enseñanza explicaremos todo eso, y mucho más.

Debido a que Satanás busca siempre imitar las cosas de Dios, en estos últimos tiempos se prepara para imitar lo que está previsto en la palabra de Dios, referente al plan que Dios ha revelado en Apocalipsis, que enviará los dos testigos, por tres años y medio a este mundo. Esto acontecerá  después que la iglesia sea arrebatada. Como Satanás sabe de este acontecimiento bíblico él utilizará con el propósito  de engañar a Israel a dos de sus emisarios, la bestia y el falso profeta para simular a los dos testigos, esta imitación será principalmente con la finalidad de confundir a Israel, con las señales que ellos harán. De tal manera que harán descender fuego del cielo.

Solo después de los tres años y medio, tiempo establecido por Dios para realizar la misión por la cual fueron enviados, se le permitirá a la bestia vencer a estos dos testigos y matarlos. Sin embargo esa aparente victoria será por poco tiempo, ya que sus días también están contados Ap.19.20 dice: Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.

Los dos testigos serán enviados por Dios a este mundo, después de terminar este período de la gracia abierto para que el pueblo gentil tenga la oportunidad de ser reconciliados con Dios por medio de Jesucristo, y luego de ser quitada la iglesia de este mundo. Con la venida de ellos comienza la septuagésima semana de años (siete años) profetizadas por Daniel en 9.27 que dice: Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador hasta que la consumación y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. Como se puede apreciar, se trata de una semana de años, que se dividen en dos períodos de tres años y medio cada uno.

De estos dos testigos, entendemos que uno de ellos es Elias, y el otro es Enoc, por ser estos dos, los únicos hombres en los cuales no se ha cumplido todavía  lo establecido en Hebreos 9.27 que dice: Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el Juicio.


 Pues de ellos la escritura nos revela que no vieron muerte. Porque del primero, Enoc, en Génesis  5.24 dice: Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció porque le llevó Dios. Y del segundo, Elías, en 2 Rey 2.11 dice: y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Es así como entre otras cosas, al ser vencidos y muertos por la bestia, como lo relata la palabra, ellos estarán cumpliendo con la norma establecida para todos los hombres en Hebreos 9. 27.

Estos dos testigos son enviados a Jerusalén, con el fin de alertar y enseñar a Israel, de la inminente venida del Mesías, y a la vez cumplir con la promesa de Malaquías 4.5, que el pueblo hebreo está esperando de hace siglos que dice: He aquí yo envío a Elías, antes que venga el día de Jehová grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres. Y por supuesto el corazón de ellos hacia Dios, en la persona de Jesucristo, que no recibieron en su primera venida. De esta manera Israel estará preparado para el regreso del tan esperado Mesías, que no pudieron identificar ni recibieron, en su primera venida, por estar los ojos de la mayoría de ellos velados hasta el día de hoy.

Seguramente llegará a nuestra mente la pregunta ¿si la palabra en Malaquías promete solo el envío de Elias, porque vienen dos? ¿El hecho que está prometido solamente  uno,  y vienen dos no crea esto confusión ya que no está previsto un segundo? No, no crea ninguna confusión, porque sí está previsto el envío de los dos, solo que una profecía le fue dada a Malaquías, como ya vimos de Elias, y otra fue dada por Moisés, en Deuteronomio 18.15 que dice: Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis; 19, Mas cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.
 
El Nuevo testamento nos hace ver, que estas dos promesas se cumplieron con Juan el bautista como Elias, y el Señor como el Profeta. Aceptarlo de esta manera está bien, Elías tenía que venir para preparar el camino al Señor, y Juan fue el precursor del Señor. Sin embargo la promesa del envío personal de Elias como está profetizado todavía no se ha cumplido.

Se entendió y difundió entre los primeros cristiano, que Juan el bautista fue el anunciador del Mesías sufriente, tomando el lugar de Elías, y lo del profeta se le atribuye a Jesucristo. Todo lo anterior está bien, ya que Juan fue el mensajero, y el que preparó el camino para el Cordero de Dios.

Referente al profeta, Moisés dice claramente: que Dios levantaría un profeta como él; nunca fue la intención de Moisés, compararse con el Hijo de Dios. Al decir como yo, se puede entender muy claramente que sería un hombre como él, y con la misma autoridad y poder de Dios para ser oído y obedecido ya que como él hablaría Palabras de Dios.

Este episodio, de Juan, y de Jesucristo, que  fue aceptado por todos, es un ejemplo típico de las profecías que tienen doble cumplimiento, con el fin  que solo lo puede ser entendido, por aquellos a quienes el Espíritu Santo tenga a bien revelárselo. De manera que este acontecimiento, de Jesús y Juan el bautista, nada impide que tenga para el futuro un aspecto escatológico, y una realización más ajustada a lo prometido; con el Elias real, y el todopoderoso Jesús, pero esta vez ajustado a como Israel lo esperaba para librarlos definitivamente de todos sus enemigos, y para establecer el reinado del Mesías, que relata Isaías 11.

La figura de un Mesías reinante y poderoso, siempre estuvo en la mente del pueblo de Israel; y nunca pudieron aceptar un Mesías como lo describe Isaías 53, desechado y despreciado, sin atractivo, herido por nuestras rebeliones, quebrantado y sujeto a padecimientos. Todos estos atributos negativos no podían ser aceptados por los líderes y sabios del pueblo, razón por la cual el Señor orando dijo: te alabo oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y la has revelado a los niños. Sí Padre porque así te agradó Lucas 10.21. Hasta los mismos discípulos estaban confundidos, recordemos cuando la madre de Jacobo y Juan le pidió al Señor: que sus dos hijos estuvieran sentado uno a su derecha y otro a su izquierda, pensando que muy pronto Jesús establecería su reino terrenal.

Sin embargo a fin de seguir aclarando para algunos que no tengan claro en su mente estas profecías de doble cumplimiento; veamos cómo, la misma Palabra nos revela que para el momento que el Señor comenzó su ministerio, el pueblo de Israel estaba esperando la venida de tres personajes, y no dos como se pudiera pensar.                                                                                                               La Palabra  aclara muy bien, lo que el pueblo estaba esperando cuando se presentó Juan el bautista bautizando y predicando el arrepentimiento, en el rio Jordán. En efecto los Judíos enviaron a preguntar, por su identidad y en Juan1.19,21 dice lo siguiente: Este es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaros de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿tu quien eres? 20, Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo, Y le preguntaron ¿Qué pues? ¿Eres tú Elias? Dijo: no soy ¿eres tu el profeta? Y respondió: No. No era ninguno de los tres. No era el Cristo, no era Elias, y no era el profeta. Esto fue lo que le  preguntaron los escribas a Juan, porque estaban pendientes las profecías de la venida de estos tres, prometidos por Dios.

Notemos que, aunque Juan era un profeta, el dijo que no era “el profeta” aludiendo al que había profetizado Moisés que Dios levantaría, y a la vez diferenciándolo del Mesías. Esto da a entender que ellos estaban esperando al Mesías, a Elías, y al profeta, mencionado por Moisés.

También los discípulos, estaban confundidos sobre la llegada del Mesías, porque su aparición estaba relacionada con la previa venida de Elias, por tal motivo le preguntan a Jesús en Mateo.17.10 ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? Respondiendo Jesús les dijo: a la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. (Un hecho futuro) más os digo que Elias ya vino, (un hecho pasado aludiendo a Juan) y no le conocieron, sino que hicieron con él lo que quisieron (lo decapitaron) así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.

Esto explica suficientemente que en parte esta profecía de Elías y el profeta ya se cumplió, sin embargo su cumplimiento real está reservado para el futuro con el propio Elías, y el profeta Enoc.

Tenemos claro el hecho de que Elías ha de venir, pero ¿como sabemos que Enoc es el profeta si tan solo se menciona de él muy poco en Génesis? Hay una insistencia sin ningún fundamento bíblico, en decir, que de los dos testigos, uno es Elias y el otro es Moisés, deduciendo esto del hecho que Moisés apareció en el monte de la transfiguración junto con Elias, y porque en Apocalipsis 11 Dice que los dos testigos tienen el poder de convertir el agua en sangre, como aconteció en Egipto en el tiempo de Faraón, por su negativa de dejar salir al pueblo Israel, como si eso fuera una exclusividad de Moisés y no algo que proviene de Dios.

Hay tres razones bíblicas que respaldan a Enoc como uno, de los dos testigos. El primero es que  el mismo Moisés dijo que Dios   levantaría un profeta como él, (esto da a entender que no sería él) Segundo, que Enoc no murió y Moisés sí murió, como lo afirma en Deuteronomio, 34.5 que dice: Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová. Debido a que estos dos testigos serán vencidos por la bestia y morirán como dice en Ap. 11. Esta es otra razón muy clara, ya que Moisés no podría volver a morir de nuevo. Tercero, Enoc fue y es un profeta y esto lo atestigua Dios en Judas 14 que dice: De estos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí vino el Señor con sus santas decenas de millares.Este siervo de Dios sí cumple con todos los parámetros necesarios para ser uno de los dos testigos que vendrán.

Imaginémonos ahora el gozo, y la alegría que se producirá en Israel, al poder contemplar a Elías y Enoc, dos siervos de Dios, con sus vestiduras de esos tiempos, (ya que dice que vendrán vestidos de cilicio) preservados por Dios sin ver muerte hasta ese día en el futuro, y con un propósito definido, donde también se manifiesta el amor y misericordia de Dios, con el cumplimiento de esas promesa de Malaquías, y la otra de Moisés. Ellos podrán hablar con estos dos profetas, comparar sus experiencias con los escritos dejados por Dios en su palabra; poder contemplar con sus propios ojos al Elías del tiempo de los reyes de Israel y al Enoc del tiempo antediluviano, será algo inédito sin comparación, como también de mucho amor y misericordia de parte de Dios para ese pueblo por amor a Abraham su siervo.

Por supuesto que al cumplirse esta promesa comienza el restablecimiento de la relación de Dios con su pueblo que fueron detenidas al rechazar a su Hijo. Comenzando así el cumplimiento de las última de las setenta semanas, establecida para ese pueblo, interrumpida por casi dos mil años, desde la muerte del Mesías, a fin de que los gentiles tuviésemos la oportunidad de creer por medio del misericordioso plan de la gracia.

EL TRIO DIABOLICO
Siguiendo con el tema, en Apocalipsis se nos da a conocer la existencia de un trio diabólico con sus tres nombres, aspirando de imitar al trino Dios. Con la palabra bestia, se define al anticristo, que por el significado de anti que es: contrario, u opuesto, el cual  pretende engañar la humanidad haciéndose pasar por Jesucristo. Luego aparece el falso profeta, procurando de representar al Espíritu Santo, y por último el dragón que es el promotor de todo que es Satanás el diablo, la serpiente antigua que por su antiguo anhelo de ser como el Altísimo pretendería representar al Dios Padre.

Así que, al ser quitado de en medio  la Iglesia, donde mora  el Espíritu Santo, el cual impide la manifestación del hombre de pecado; la bestia entra en la escena de Israel.  Dios de su parte, en ese tiempo envia a los dos testigos para comunicarse y enseñar tanto al pueblo de Israel, como a toda la humanidad, del engaño que entró en acción por la ya existencia del hombre de pecado en el mundo.

Al mismo tiempo de la llegada de estos dos siervos de Dios a tierra santa, 
 Satanás de su parte,  para no perder terreno en su campo engañoso, se manifestará por medio de la bestia (el anticristo) que será un hombre “normal” muy sagaz que subirá del mar (ya que el mar o aguas tipifican pueblos) este recibirá el poder y el trono del Dragón (Satanás) con grande autoridad Apocalipsis 13.1y2 dice: me paré sobre la arena de la mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas y sobre sus cabezas un nombre blasfemo. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. Este ser se afianzará entre un grupo de diez naciones que surgirán del bloque europeo y este grupo le delegarán el poder, eliminando luego a tres de ellos.

Al ver que esta bestia sube del mar, en Apocalipsis 17.15 el ángel le explica a Juan: las aguas que has visto, son pueblos, muchedumbre, y naciones y lenguas. En Daniel 11.21 se define a esta bestia, como un hombre despreciable, (sin valor intelectual alguno) mientras la Biblia Textual, dice: y le sucederá un plebeyo (un hombre normal de la menor clase social). Su sagacidad reside en el poder y la directrices  que le otorga Satanás.

Entre estos dos testigos y el anticristo seguramente habrá antagonismo, sin embargo Satanás como director, sabe que ellos tienen un tiempo determinado por Dios, de tres años y medio para actuar, y durante ese tiempo no se atreverá a tocarlos, ya que perecerían todos los que se atrevan. Pasaría algo parecido a lo que aconteció en 2 Reyes 1.10 con el mismo Elías cuando el rey Ocozías estando enfermo, mandó a consultar a Baal-zebub, en lugar de buscar al Dios de Israel; el cual envió a Elías para decirle al rey, que por mandar a consultar al dios de Ecrón él moriría. Cuando el rey mandó a buscar a Elías, este dijo al capitán: si soy varón de Dios descienda fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuenta, y bajó fuego del cielo y los consumió a todos. Matando así por dos veces al capitán y sus cincuenta soldados.

Razón por la cual, el anticristo podrá atacarlos verbalmente, contradecirlos, hablar mal de ellos, pero no los podrá eliminar, ni enviar a que los maten mientras no termine el período de 1260 días que tienen establecido en Ap. 11.3 que dice: Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días vestidos de cilicio. (Cilicio es una túnica hecha de tela áspera de pelo de animal) Así que nadie podrá destruirlos mientras estén en ese plazo de los tres años y medio establecidos por Dios.

Al acercarse el termino de ese tiempo 1260 días, Satanás comienza a poner en marcha su estrategia que es la siguiente: El anticristo por una causa no especificada es herido de muerte, bien sea por un atentado, en una guerra, o lo que sea. En ese momento su cuerpo inerte es sanado aparentando “como si fuera una resurrección” y esto causará  que la humanidad adore al Dragón que le había dado autoridad a la bestia. así lo relata Apocalipsis 13.3 que dice: Vi una de sus cabezas como herida de muerte pero su herida fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quien podrá luchar contra ella? Nos podríamos preguntar ¿porqué se maravillaría toda la tierra, y adorarían al dragón que es Satanás? A continuación se dará una probable explicación de este caso que maravilló a toda la tierra.

El anterior hecho acontecerá aproximadamente al final de la primera parte de los tres años y medios, de los siete años de la tribulación. Y cerca de terminar el tiempo establecido para la misión de los dos testigos en Israel. Es importante puntualizar que durante el tiempo que los dos testigos estuvieron enseñando, en ningún momento la palabra relata que hubo un encuentro frontal entre ellos y la bestia.

Pero ahora al finalizar la misión profética de los dos testigos, acontece lo que no podía ocurrir mientras no concluyera ese tiempo. Sabiendo Satanás que llegó el momento oportuno, pone en marcha su plan publicitario y en Apocalipsis 11.7 dice lo siguiente: Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia "que sube del abismo" hará guerra contra ellos (los testigos) y los vencerá y los matará. Anteriormente no los enfrentó, porque sabía que no los podía vencer, pero ahora se envalentona y se le permite de  matarlos.

Reflexionando sobre lo que afirma el verso anterior de Apocalipsis 11.7 nos damos cuenta que hay un cambio muy significativo en este relato, y surge la pregunta ¿de dónde sale ahora esta bestia que sube del abismo? ¿acaso no vimos anteriormente que la bestia había subido del mar, y que era un hombre normal? ¿Es esta bestia la misma o es otra? Es aquí donde necesitamos ir un poco más a fondo sobre este hecho, y específicamente por la palabra abismo. Comenzaremos contestando la última pregunta: no es una nueva bestia es la misma, con un cambio muy significativo; que dio lugar a que toda la tierra se maravillara, y adoraran a Satanás.

¿Porqué la palabra puntualiza este cambio de donde sale la bestia, si primero dijo que había salido del mar, y ahora esta sale  del abismo? Porque como ya vimos el mar tipifica pueblos y gente normal, en cambio el abismo es el lugar del Diablo y sus demonios; la pregunta que nos viene a la mente es: ¿Cuándo o como se produjo esta metamorfosis de la bestia que subió del mar, a la que ahora sube del abismo?

Atando cabos entre el tiempo que se le terminó a los dos testigos su permanencia en la tierra de profetizar, luego el  acontecimiento de la bestia que es mortalmente herida, y su herida que fue “sanada”, y  esta bestia que sube del abismo, la cual se enfrenta a los dos testigos y los mata; todo esto nos da a entender que se trata de una maquinación o artimaña, entre esa herida de muerte  que fue sanada, y esa mutación, o trasformación que se produjo, como veremos a continuación.

Es interesante que en la Biblia Textual esa frase “herida de muerte”, la explica diciendo que en el original literalmente dice: “degollado hasta muerte,” y si le agregamos lo que de afirma en Apocalipsis 13.14,  refiriéndose a la bestia dice: que el falso profeta, mandó a hacer una imagen de la bestia que tiene la herida de espada y vivió, al decir: “y vivió” nos da a entender claramente que sí murió.

Antes de ser herido de muerte, la bestia estaba bajo la influencia diabólica, y Satanás lo acomodó entre ese grupo de diez naciones, dándole gran poder y autoridad pero seguía siendo un hombre del pueblo, (un plebeyo) aunque él estaba bajo la influencia satánica que lo dirigía,  posiblemente no se atrevía a hacer ciertas cosas.

Al ser herido, cosa que le causó la muerte, y luego vivió milagrosamente (nótese que la Biblia no  utiliza la palabra resucitó porque solo Cristo tiene el poder de resucitar) es evidente por la reacción que hubo donde toda la tierra se maravilló en pos de la bestia, este hecho fue tomado "como una resurrección" y como si fuera el verdadero Cristo. Razón por la cual toda la tierra al ser hecho notorio este hecho, queda maravillada y exclamarán: ¿Quién como la bestia, y quien podrá luchar contra ella?

Tomando como base la última frase de Apocalipsis 13.14 “que tiene la herida de espada y vivió” dándonos a entender que sí había muerto. Es en este proceso cuando en ese cuerpo que queda completamente inerte, se introduce posesionandose de él un demonio que sube del abismo, el cual se levanta como un ser diabólico, pero siendo físicamente el mismo, con su herida pero con un espíritu diabólico, que sube del abismo.

Para toda la humanidad esto aparecerá como una resurrección al estilo de Jesucristo, y habiéndose acabado al mismo tiempo el período para los dos testigos, a este ser diabólico se le permite vencerlos y matarlos.Toda esta aparente victoria, cuando se enfrenta y mata a los dos testigos de Dios, será para hacerle creer al pueblo de Israel y al resto de la humanidad; que él es el mesías y que esos dos (Elías y Enoc) eran impostores ya que él los venció dándole muerte. El argumento que posiblemente esgrimirán es  que de haber sido enviados por
 Dios, Él no hubiera permitido que murieran, haciéndose así pasar por el mesías, y ponerse en el lugar santo, el pueblo de Israel debido a las enseñanzas dejada por los dos testigos los rechaza, desatándose así una persecución y tribulación nunca vista en este mundo por los tres años y medio restantes.



 Con este hecho de tatar a los dos testigos  estarían   imitando al Señor Jesucristo cuando él regresa a este mundo en Apocalipsis 19.20 el cual dice, que él  envía directamente al lago de fuego (a los dos) a la bestia y al falso profeta. Haciendo así  que muchos al comparar este hecho con la palabra de Dios sean engañados.

Este, nuevo ser  que sale del abismo y se introduce en el cuerpo de la bestia que murió y vivió, tendrá todo el poder diabólico, que no tuvo anteriormente en efecto Apocalipsis 11:7 nos lo presenta como alguien muy diferente a lo que fue durante los anteriores tres años y medio, al decir: Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. ¿De dónde saldría todo ese valor que no tuvo anteriormente? La respuesta es simple, al primero que subió de la plebe se le permitió, obrar bajo al influencia satánica, pero el segundo ya no era un plebeyo, era un demonio con conocimiento de las cosas del más allá, con un cuerpo humano.

Ellos son ángeles caídos, guardados en el abismo posiblemente de ese grupo que se unieron a las mujeres antediluviana, que se mencionan en Judas 6 donde relata: que hubo un grupo de ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los cuales fueron  guardado en oscuridad en prisiones eternas, para el juicio del gran día. Seguramente a  uno de estos le fue permitido  tomar ese cuerpo humano de la bestia, en ese momento y propósito específico.

Con acontecimientos tan engañosos como estos, con razón el Señor en Mateo 13.22 dijo: Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuera posible, aun a los escogidos.  (refiriendose a Israel) Pero la providencia Divina, y la indubitable demostración de poder y enseñanza de los dos testigos, abrirá los ojos del pueblo de Israel, para poder discernir entre lo que procede de Dios, y el engaño del Diablo, haciendo que sea imposible el engaño.

Sin embargo los que no están inscrito en el libro de la vida, se alegrarán al ver muertos a estos dos testigos, porque sus palabras y enseñanzas atormentaban y Redargüían de pecado a los pobladores de este mundo. A todos ellos Dios les envió un espíritu de error, para que creer en el engaño y la mentira, del fácil y efímero plan del anticristo y de su poder. Todo esto por no haber creído en las palabras de los dos testigos que seguramente los acusaban; y por no haber creído en el tiempo de la gracia en Jesucristo.

La gran alegría y el envío de regalos que se harán unos a otros, durará muy pocos días, ya que a los tres días y medio, por permanecer sus cuerpos inertes tirados en la plaza, no permitiendo que fueran sepultados, (posiblemente para desafiar sus palabras que la muerte no tendría poder sobre ellos) donde todos los podían ver, cuando se incorporaron y fueron levantados en una nube, un gran temor entró en todos los que presenciaron este hecho.

Por supuesto que para los que creyeron que eran siervos de Dios fue de gran alegría, y para los incrédulos fue de pavor como dice en Apocalipsis 11.11 "Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó un gran temor sobre los que los vieron. Y oyeron una gran voz que les decía Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos lo vieron". Aquellos que se pusieron al lado de la bestia, adorándole y dejándose sellar, se aterrorizaron y dieron gloria al Dios del Cielo.

Eso provocará que se desate en ese tiempo una gran persecución, para obligar a la humanidad a que adoren a la bestia. Pareciera que Satanás tiene una esperanza de victoria en el conflicto que tiene con Dios, y eso lo mueve a efectuar todas esas estrategias engañosas en contra del hombre. Luchando para ganar más adeptos, a cualquier costo, y mayormente con engaño.


Para seguir con ese propósito engañador, y conquistar credibilidad de los pobladores de la tierra, después de estos acontecimientos, la Palabra nos enseña que en ese tiempo sale del abismo otro ser inmundo, denominado el falso profeta, esto se encuentra en  Apocalipsis 13.11 que dice: "Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón". y hace que los moradores de la tierra adoren a la bestia cuya herida mortal fue sanada, también hace grandes señales de tal manera que hace descender fuego del cielo y mandó a hacer una imagen de la bestia que tiene la herida de espada y vivió.  (cuando dice que vivió nos indica que sí había muerto ) por supuesto que la palabra no puede decir que resucitó y utiliza la frase “y la herida mortal fue sanada” como se dijo anteriormente, debido a que el poder de la resurrección solamente lo tiene Jesucristo. Y a este falso profeta se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no adorase esta imagen.

Frente a estas demostraciones de poder, al hacer que una imagen pueda hablar, el espíritu de error tendrá un terreno fértil, en muchos pueblos que por supuesto creerán que ese poder, (por no pertenecer al grupo de los escogido) y los que serán engañados dirán: este poder solo puede proceder de Dios, y adorarán a la bestia se dejarán sellar en la mano derecha o en la frente.

Como todas estas cosas fueron advertidas al pueblo de Israel por los dos testigos de Dios, ellos no aceptarán al anticristo (la bestia) esta actitud de parte del pueblo de Dios enfurecerá a estas dos bestias y a su jefe Satanás, Siendo esto el momento propicio, utilizando este argumento  soliviantar a todas la naciones con el fin de combatir, y destruir a Israel por no someterse a sus órdenes y adorar a la bestia. (haciendose pasar por Dios a los ojos de los incredulos)

Cuando se reúnan para asediar y combatir a Jerusalén aparecerá el Rey de reyes el Señor de señores el que combatirá y peleará en contra de esas naciones destruyéndolas y la bestia y el falso profeta que hacia las señales con las cuales habían engañado a los que recibieron la marca de la bestia serán apresados y lanzados vivos en un lago de fuego que arde con azufre.

Por lo que concierne a la suerte del Dragón que es Satanás, él también fue apresado y fue atado por el tiempo que dure el milenio, para que no engañe más a las naciones por ese tiempo del reinado de Jesucristo, luego será desatado por un poco de tiempo. Mientras tanto iniciará el anhelado milenio, o reinado del Mesías.

Primera parte falta el milenio en ejecución

Aggeo Palumbi  revisado  mayo 2012